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Winfried Schneider: «Hay que apostar por una sociedad sostenible que mire al futuro con alegría y confianza y no llena de preocupación y miedo»

Winfried Schneider: «Hay que apostar por una sociedad sostenible que mire al futuro con alegría y confianza y no llena de preocupación y miedo»

 

El Instituto Español de Baubiologie nació en 2009 al amparo del IBN, el Institut für Baubiologie + Nachhaltigkeit IBN incorporando el término alemán “Baubiologie” que integra la bioconstrucción con la salud y la sostenibilidad. Un concepto holístico que define la formación online de este instituto que realiza esta labor desde 1977 cualificando a “biólogos de la construcción”, bajo las 25 pautas de la biología el hábitat.  

El IEB nació en 2009 tras la insistencia del fundador del Instituto Alemán, Antón Schneider (1931-2015) hacia Petra Jebens-Zirkel, con el objetivo de difundir todo el conocimiento en España. Desde entonces ambos institutos trabajan conjuntamente actualizando el contenido de los módulos del máster, cursos específicos y la investigación y desarrollo de la bioconstrucción.

Esta formación pionera se imparte actualmente en los países de habla alemana (incluído Austria y Tirol del Sur) y desde los institutos asociados de España, Francia y Japón. Además, el curso a distancia también está disponible en inglés (Building Biology Course) por lo que llega a todo el mundo.

Winfried Schneider, hijo del fundador del IBN, es el director general desde 2014, cargo que asumió para  continuar la labor de su padre y desde el que ha sabido adaptar los métodos de formación a los nuevos tiempos.

¿Qué supuso para usted la dirección del IBN?

Pase de trabajar desde dentro a un puesto de gran responsabilidad y una oportunidad para llevar al mundo contenidos que me parecen buenos e importantes. Esto me motiva y hace que merezca la pena haber «colgado mi querida profesión» de arquitecto independiente.

Fue su padre quien fundó el «Grupo de Trabajo para la Construcción y la Vida Saludable» en 1969. ¿Qué factores fueron determinantes para dar esa importancia a la salud en las viviendas?

Por aquel entonces, mi padre era profesor de tecnología y economía de la madera en la Universidad de Rosenheim. Como amante de la madera, fue consciente del uso habitual de tóxicos como el pentaclorofenol o el lindano y la evidencia de que muchas personas enfermaban gravemente o incluso morían, por lo que quiso tomar medidas.

En la Universidad se encontró con la ignorancia e incluso el rechazo, así que fundó el grupo de trabajo independiente junto con otros ingenieros. Poco a poco se ampliaron los temas de estudio y se buscó un término adecuado relacionado con la construcción y la vida «saludable”. Se barajaron «edificio holístico», «edificio natural» o «edificio biológico» pero recuerdo una conversación familiar en nuestra cocina, cuando debía tener unos diez años, en la que mi madre apostó por el término “Biología del hábitat”. Su declaración obtuvo el apoyo mayoritario del grupo de trabajo y en 1976 se fundó el «Institut für Baubiologie IB», precursor de nuestro actual instituto.

En 1977 se creó el primer curso de bioconstrucción por correspondencia. ¿Tiene recuerdos de entonces?

Recuerdo más mi interés por las chicas con 15 años pero sí noté que mi padre estaba siempre muy ocupado y que a menudo se sentaba con hombres mayores que me parecían muy inteligentes e importantes. A partir de 1978, los estudiantes a distancia de la época venían a visitarnos a menudo. Estaban tan entusiasmados con los contenidos que su relación con mi padre me parecía casi una comunidad de fe, entre discípulo y maestro. Actualmente, todavía estoy en contacto con algunos de estos primeros especialistas en bioconstrucción.

¿Cuáles fueron las razones para fundar el IBN?

Durante una charla pública, un miembro del IBN desaconsejó el uso del plástico para aislamientos. El resultado fueron dos demandas multimillonarias contra el Instituto por parte de dos grandes fabricantes de materiales de construcción. En aquella época, la responsabilidad de la asociación recaía sobre mi padre. De no haber ganado estos angustiosos juicios, habría significado la ruina de mi familia y probablemente también el fin de la Biología del Hábitat. Como consecuencia, el IBN se fundó como sociedad limitada (S.L.), aunque seguimos trabajando como una organización sin ánimo de lucro, es decir, con mucho trabajo voluntario.

¿A qué grupos y sectores profesionales va dirigido el contenido del IBN?

Nuestro contenido está dirigido a todas las personas. Todo el mundo quiere y debe construir y vivir de forma saludable y hoy en día, también sostenible. Principalmente, se dirige a personas que ejercen profesiones relacionadas con la construcción o la salud y a las empresas de construcción (de materiales).

¿En qué se basan las 25 pautas de la bioconstrucción?

Existen desde 1980 y pretenden transmitir el enfoque holístico de la Biología del hábitat de forma compacta y sencilla. Son una recomendación para las consultas o la planificación de proyectos.

Sede de IBN en Rosenheim, Alemania

¿Cómo ha crecido el IBN? ¿Cuántas personas trabajan actualmente en el Instituto?

Por los hechos acaecidos en los inicios, mi padre siempre se aseguró de que el Instituto fuera algo pequeño para que los costes fueran manejables, incluso en tiempos de crisis. Este principio sigue siendo válido hoy en día. En nuestro equipo somos 9 compañeros, 5 de los cuales trabajan a tiempo parcial. Además, trabajamos con varias decenas de autónomos y otras instituciones como la VB (Verband Baubiologie) y la VDB (Berufsverband Deutscher Baubiologen), y otras en el extranjero, como España.

El IBN nació financieramente independiente para mantener sus principios. ¿Cómo se consigue después de más de 40 años?

Sigue siendo un reto diario. Intentamos tener el mínimo de costes y financiarnos a través de la formación y el perfeccionamiento, el asesoramiento, la certificación, las tasas de los centros de asesoramiento, etc.

¿Cuál es la relación con el Instituto Español de Bioconstrucción?

Su impulsora Petra Jebens-Zirkel, con la que tenemos una relación excelente, siempre ha mantenido un estrecho contacto con nosotros y ha conseguido una evolución admirable en España. Nos encanta su trabajo concienzudo y diligente para la difusión y el desarrollo de la bioconstrucción porque la biología del hábitat es siempre innovadora y orientada al futuro.

¿Cómo ha sido la evolución de las asesorías del IBN?

Las primeras comenzaron en los años 80 en Alemania y rápidamente se fueron extendiendo por otros países como la mejor manera de difundir la formación en bioconstrucción en «tiempos sin conexión». En la actualidad, hay más de 80 centros de asesoramiento del IBN y otros en Austria, Italia (especialmente en el Tirol del Sur) y desde hace unos años también en España. Para nosotros, la calidad es más importante que la cantidad. Las asesorías pueden y deben trabajar de forma independiente y cooperar entre sí como una red, algo muy diferente al sistema clásico de franquicias.

¿Existe en Alemania algún tipo de apoyo institucional que apueste por la bioconstrucción en edificios públicos?

Es una pregunta difícil. Nunca hemos recibido apoyo público porque probablemente somos demasiado exigentes y queremos ser “100% verdes”. Sin embargo, está claro que hay un acercamiento desde que existe la «Directriz de Construcción Sostenible», que debe tenerse en cuenta en los edificios del gobierno.

En la Ley Alemana de Energía en los Edificios (Gebäudeenergiegesetz, GEG), que define el marco energético para todos los edificios y las reformas, se espera incluir la evaluación del ciclo de vida de los edificios en 2023. Esto, ha hecho que desde hace unos años, recibamos un número creciente de consultas, de supervisión de edificios públicos o para dar conferencias. Esto hace pensar que existe un cambio de conciencia y de compromiso con la bioconstrucción, la renovación y la vida saludables y sostenible después de más de 50 años.  Estamos esperanzados de que por fin haya llegado el momento de que la semilla sembrada en estos estos años, brote y la bioconstrucción se convierta por fin en la corriente principal.

El IBN no ha dejado de investigar para mejorar la salud de los espacios construidos, ¿Cuál son los resultados?

Actualmente, los materiales saludables están al alcance de cualquiera, así como un asesoramiento energético, conocimientos sobre el diseño de interiores, etc. Pero durante los años 80, la bioconstrucción era algo exótico y había que inventar y desarrollar. Hoy en día existen materiales de construcción adecuados para casi todo, se pueden construir casas pasivas o “plus energéticas” según los criterios de la bioconstrucción; se han desarrollado instrumentos de medición adecuados para muchas tareas o problemas sobre contaminantes, moho, electro smog, calidad de la luz, emisiones sonoras, etc. Mi padre era de la opinión de que el objetivo de la bioconstrucción era hacerla indispensable algún día. Todavía no lo hemos conseguido, pero vamos por el buen camino. Todo está ahí, ahora sólo hay que hacerlo. Podemos estar orgullosos de que la biología del hábitat sea cada vez más conocida y utilizada en la construcción, aunque todavía queda mucho por hacer.

¿Podemos hablar de un cambio de conciencia en la construcción en Europa?

Sí, realmente se ha evolucionado mucho. Hace unos años, el Instituto Alemán del Futuro https://www.zukunftsinstitut.de/dossier/megatrends incluyó la salud y la sostenibilidad entre las tendencias mundiales. Fridays for future (Greta thunberg) presionó a gobiernos, empresas y a la sociedad. El coronavirus y otras enfermedades están concienciando a la población sobre la salud.

La sostenibilidad sigue siendo sobre todo la producción de energía, la industria, la agricultura y el transporte. La construcción y la vivienda van a la cola, aunque son responsables en gran medida de los problemas medioambientales (https://baubiologie-magazin.de/baubiologie-umwelt-und-klimaschutz/). Entre todos debemos apostar por un cambio de paradigma. Esto exigirá mucho de la humanidad, pero se trata de cambios extremadamente positivos encaminados a la creación de una sociedad sostenible que mire al futuro con alegría y confianza y no llena de preocupación y miedo. La biología del hábitat es parte esencial de este cambio de paradigma.

PUBLICACIONES DEL IBN

1979 a 2019 Revista especializada «Wohnung + Gesundheit»

1980 a 2013 la serie de publicaciones «Gesundes Bauen und Wohnen»

Actualmente la principal fuente de difusión es www.baubiologie-magazin.de, nuestro boletín de noticias, redes sociales, seminarios y la web baubiologie.de.