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Las plantas naturales como mecanismo para mejorar la calidad del aire interior

Resumen del Trabajo Fin de Máster en Bioconstrucción IEB de Nuria Gil. Puedes saber más sobre el trabajo Nuria Gil aquí.


¿Cómo es el aire interior en las aulas de centros educativos? ¿Se puede mejorar de alguna forma? Sí, las plantas de interior son filtros naturales que nos ayudan a mejorar la calidad del aire interior.

En interiores, existen muchas fuentes emisoras de componentes químicos perjudiciales para la salud humana como los propios materiales de construcción, mobiliario, tejidos, productos de higiene y limpieza, entre otros. 

Estudio de la calidad del aire en las aulas

La medición continua de los espacios permite conocer qué calidad del aire existen en las aulas, el uso del espacio y sus rutinas diarias, así como las renovaciones del aire.

Se ha estudiado el estado inicial de la temperatura, la humedad relativa, el formaldehido, los compuestos orgánicos volátiles totales (TCOVs) y el dióxido de carbono (CO2).

Los valores iniciales permiten calcular la tipología y la cantidad de plantas necesarias para mejorar el primer estado. Pasados unos 3 meses, se vuelve a monitorizar para conocer la capacidad de filtración de las plantas añadidas.

Tras poner plantas, los niveles iniciales de humedad relativa han aumentado un 19%, el formaldehido se ha reducido un 46%, los compuestos orgánicos volátiles totales (TCOVs) han bajado un 67% y el dióxido de carbono (CO2) ha disminuido en un 32%.

La conclusión general es que incorporar elementos vegetales a los espacios interiores aporta mejoras en calidad del aire ya que se han reducido los componentes químicos estudiados.

 Las mejoras son significativas en todos los parámetros analizados. Los TCOVs mostraban valores más elevados inicialmente que el resto. Éstos se relacionaban con los momentos de limpieza, tanto por los productos empleados como la rutina que se realizaba.

En otros parámetros, en cambio, se parte de valores generales no muy significativos, fácilmente mejorables. 

Se observan diferencias entre los espacios: el aula infantil y la biblioteca de primaria en relación con el aula de formación profesional. Los registros de componentes químicos son más elevados en espacios infantiles, probablemente por la mayor cantidad de materiales sintéticos.

Estos elementos son protagonistas en estos espacios estando en mobiliario, tejidos, pinturas o consumibles de uso diario. Factor que se debe tener en cuenta para evitar este tipo de fuentes emisoras.

Escasa ventilación en los espacios

Los resultados obtenidos muestran escasa ventilación de manera generalizada. Aunque no se observan diferencias entre espacios según la tipología de ventilación, ya que la dispersión de los componentes químicos es más prolongada de lo deseado, en todos los casos.

Por ello, se deben cambiar las rutinas de ventilación y ciclos de renovación del aire, así como la tipología del producto de limpieza. Todo ello para una dispersión más rápida de los compuestos químicos.

Este factor, está muy relacionado con el rendimiento del alumnado, ya que altos niveles de CO2 puede generar falta de atención y agotamiento

La limpieza del espacio se ha visto reflejada en picos significativos tanto en gráficos de formaldehído como en TCOVs. Juntamente con la mala ventilación, no se disipan adecuadamente y permanecen en el espacio.

Uso de materiales de limpieza sin componentes tóxicos

Por tanto, se recomienda el uso de otro tipo de materiales de limpieza habituales sin componentes químicos tóxicos y cambiar la rutina con ventilación previa, durante y posterior a la limpieza.

De esta manera, la calidad del aire será mejor y no quedará estancados componentes químicos durante toda la jornada escolar, afectando la salud del grupo de riesgo.

Las plantas son una buena opción de mejora de la calidad del aire, pero siempre es mejor realizar actuaciones conjuntas para tener resultados favorables a muchos niveles. 

Como detalle, la reacción de las niñas y los niños al espacio con plantas ha sido muy favorable, ya que decían que les gustaba más el espacio, era más agradable y bonito ir a clase. Así que han sido pruebas piloto muy satisfactorias a muchos niveles.

BIBLIOGRAFÍA

[1] Cebrián, J, Plantas para un hogar sano. Cómo purifican el aire, eliminan tóxicos y mejoran el ambiente emocional. RBA Libros, 2012.

[2] Chaudet, G., & Boixière, A. Plantas descontaminantes. Océnano, 2010.

[3] Gil, N. Mejorar la calidad del aire interior con plantas. Ecohabitar nº59, 2018, pp.42-45.

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[5] Silvestre, E. (2014). Vivir sin tóxicos. Cómo ganar bienestar y salud en tu vida cotidiana. Barcelona, España: RBA Libros.

[6] NTP 521: Calidad de aire interior: emisiones de materiales utilizados en la construcción, decoración y mantenimiento de edificios. Instituto nacional de seguridad e higiene en el trabajo. INSHT, 1999. 8p.

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