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La repercusión de las tecnologías inalámbricas en el hábitat

La repercusión de las tecnologías inalámbricas en el hábitat

ICE “Stop 5G”, por una conexión segura

Hace ya dos años en el IEB vivimos una época de reflexión acerca del acelerado desarrollo de las tecnologías inalámbricas, coincidiendo con un contexto de pandemia y confinamiento y desde la responsabilidad hacia la salubridad del hábitat de las personas, aspecto clave en la Biología del Hábitat1.

Desde entonces, hemos profundizado en diversas acciones cuyo objetivo final es la deseada moratoria de las tecnologías inalámbricas, principalmente el 5G2. Algunas de estas acciones han sido la información pública, la construcción de un discurso desde el punto de vista de la bioconstrucción, el refuerzo de la red de alianzas con otras organizaciones que comparten este objetivo o la creación de entornos libres de radiaciones en nuestros eventos públicos.

La contaminación electromagnética[i] 3 es hoy en día uno de los principales factores de riesgo para la salud en el espacio edificado con especial relevancia en los hogares: lugares de descanso y regeneración. Desde la implementación de la tecnología 3G, con la incorporación de conexión a internet inalámbrico, hemos podido comprobar un incremento generalizado de la intensidad de radiación. Los factores ambientales que puedan incidir en el sistema inmunitario[ii] 5 (Informe Bioinitiative[iii] 6) deberían ser controlados y la calidad ambiental de los hogares, garantizada; más aún para la población infantil[iv].

Dado que no concebimos el hábitat humano sin su vinculación con la Tierra, vemos con particular preocupación que las afecciones medioambientales de todas estas tecnologías inalámbricas se van a ver aceleradas con la implantación de la red 5G8: desequilibrio climático, agotamiento de recursos energéticos, contaminación electromagnética de la totalidad de la superficie terrestre y, en definitiva, la puesta en peligro de servicios ecosistémicos imprescindibles para la Vida.

La domótica del hogar

El Internet de las Cosas (IoT)9 tendría su pleno desarrollo con la infraestructura 5G y es en sí mismo otro concepto contrario a la salud y sostenibilidad que merece atención y reflexión. Su desarrollo supondría llenar los hogares de cientos de electrodomésticos, utensilios diversos y “cosas” de recepción o emisión de radiofrecuencias y que alimentan a la “nube” o el “Big Data” con los datos generados por las personas a las que sirven. Esto no sólo supone un riesgo para la salud humana y la seguridad de redes, protección de datos o de usuarios/as, sino que sus secuelas psicológicas, sociales e incluso políticas podrían ser profundas por la pérdida de privacidad, de libertad individual e, incluso, de derechos de facto.

Por ello compartimos las conclusiones recogidas en el informe del Defensor del Pueblo10 (Expte 18011666-21/8/2019) en referencia a la obligación legal de someter el Plan a una evaluación ambiental estratégica con participación ciudadana, crear la Comisión Interministerial sobre Radiofrecuencia y Salud y valorar los usos tanto de las frecuencias actuales como de las bandas de frecuencias futuras para determinar límites seguros de exposición a emisiones radioeléctricas, además de una actualización de las tecnologías existentes, particularmente la 3G y 4G, al Principio de Precaución11  y los principios Alara y Alata de la Resolución 181512  de la Comisión Europea.

Como ya han establecido algunas administraciones, como Bruselas, Suiza o Eslovenia13, la investigación científica de sus afecciones en la salud previa a la implantación de la red 5G (la llamada Moratoria) parece ser el instrumento lógico y necesario para aplicar el Principio de Precaución14 y así evitar una posible afección sanitaria a gran escala15.

Recientemente ha salido a la luz una Iniciativa Ciudadana Popular ICE para solicitar a la UE una normativa que proteja nuestra salud, la naturaleza, el medio ambiente y nuestra privacidad, dado el riesgo probado para la salud humana de las tecnologías inalámbricas de comunicación y transmisión de datos.

Invitamos a toda la sociedad a apoyar con su firma esta ICE, instrumento válido y eficaz para avanzar hacia la protección de la salud humana y medio ambiente del riesgo de las tecnologías inalámbricas, particularmente el 5G, y a su vez evitar la pérdida de derechos y libertades que implica el IoT.

https://signstop5g.eu/es/index.html


[i]Informe Bioinitiative, su reconocimiento institucional y resúmenes en castellano

[ii] Compilación de estudios científicos de cómo las radiofrecuencias afectan al sistema inmunitario

[iii] Bioinitiative 2012: Efectos en el sistema inmunitario

 

Notas a pie de página:

1. Las 25 pautas de la Bioconstrucción – Biología del Hábitat – Baubiologie

2. Plan Nacional 5G

3. Informe Bioinitiative, su reconocimiento institucional y resúmenes en castellano

5. Compilación de estudios científicos de cómo las radiofrecuencias afectan al sistema inmunitario

6. Bioinitiative 2012: Efectos en el sistema inmunitario

8. Llamamiento Internacional para detener la implantación de la red 5G

9. Artículo “Contra la doctrina del shock digital”, revista “L´Àge de faire”

10. Resolución del Defensor del Pueblo sobre el Plan Nacional 5G

11. AEMA, 2002: “Lecciones tardías de alertas tempranas; el Principio de Cautela”

12. Resolución 1815 del Parlamento Europeo

13.Moratorias de Bruselas, Suiza y Eslovenia al despliegue de la red 5G

14. EEA, 2013: “Late lessons from early warnings; science, precaution, innovation”

15. Artículo “¿Es seguro para la salud el 5G?” P. Belmonte, C. Maestu, E. Navarro

 

Miguel Martínez de Morentín, arquitecto y docente del IEB, especialista en mediciones